El subsuelo de Curicó cambia drásticamente entre el sector oriente, cercano a la precordillera con depósitos aluviales gruesos, y la zona poniente hacia el valle central, donde predominan suelos finos y cenizas volcánicas. Una misma obra, con igual diseño estructural, puede comportarse de forma distinta si no se mide cómo viajan las ondas de corte en cada terreno. Por eso la clasificación sísmica del sitio no se puede estimar con tablas genéricas. El ensayo MASW con arreglo lineal de 24 geófonos y una fuente activa controlada nos entrega el perfil de velocidad de ondas de corte (Vs) en profundidad, y a partir de ese dato calculamos el VS30 requerido por la NCh433. En proyectos sobre la terraza fluvial del río Mataquito o cerca del estero Guaiquillo, donde el contraste de rigidez entre estratos puede inducir amplificación sísmica, combinamos la medición con un sondaje SPT para anclar la inversión del perfil con un dato puntual de resistencia a la penetración, lo que reduce la ambigüedad de los modelos geofísicos.
Medir el VS30 en Curicó es la diferencia entre diseñar con un factor de amplificación sísmica real o asumir uno que puede subestimar la demanda sobre la estructura.
Factores del terreno local
Curicó creció sobre depósitos que combinan la influencia volcánica de la cuenca del Mataquito con sedimentos fluviales y lacustres, lo que genera perfiles de rigidez muy heterogéneos. Cuando el ensayo MASW no se ejecuta, el proyectista termina usando valores de tabla que no representan la condición local, y en zonas con contraste de impedancia importante —como ocurre en sectores donde un estrato rígido somero subyace a limos blandos— la demanda sísmica puede amplificarse hasta un 40% más de lo previsto. La NCh433 clasifica sitios desde A hasta F en función del VS30, y pasar de una categoría a otra modifica directamente el factor de modificación de respuesta y la meseta espectral de diseño. En terrenos al poniente de la Ruta 5, donde los suelos finos alcanzan espesores considerables, el perfil de ondas de corte muestra una reducción gradual de la velocidad que obliga a considerar efectos de sitio que ningún ensayo de penetración puede caracterizar por sí solo. El dato geofísico, bien calibrado con información estratigráfica, es la única forma de respaldar una clasificación sísmica defendible ante la revisión de cálculo.
Dudas habituales
¿Cuánto cuesta un ensayo MASW con VS30 en Curicó?
El rango de precio para un perfil MASW con cálculo de VS30 en Curicó está entre $698.000 y $1.449.000, dependiendo de la longitud del tendido, la cantidad de puntos de medición y la accesibilidad del predio. Incluye el informe con curva de dispersión, perfil de velocidad de onda de corte y clasificación sísmica según NCh433.
¿Qué diferencia hay entre el MASW activo y el pasivo en suelos de Curicó?
El MASW activo usa una fuente controlada —martillo o masa en caída— y alcanza profundidades de 30 a 35 metros con buen detalle en los primeros estratos, que es justo lo que se necesita para el cálculo del VS30. El MASW pasivo registra microtremores y puede investigar más profundo, pero pierde resolución somera. En Curicó, donde el basamento suele estar a más de 30 metros en la zona poniente, a veces combinamos ambas modalidades para extender el perfil sin sacrificar la definición de las capas superficiales.
¿Qué norma chilena exige el VS30 para el diseño sísmico?
La NCh433, en su tabla 4.2, clasifica el suelo de fundación en tipos A a F según el valor de VS30 medido en los primeros 30 metros. La NCh2369 también considera la velocidad de onda de corte para estructuras industriales. Sin ese dato medido en terreno, el ingeniero debe asumir el tipo de suelo más desfavorable, lo que suele traducirse en un diseño más costoso y conservador.